Porno en realidad virtual noticias herramientas y tecnologias del sexo virtual

Ahondando en el tema (o en la realidad, en este caso muy acertada como término), poniéndome al día (al fin y al cabo, es un mundo nuevo no sólo para ustedes sino también para los sexólogos), he tenido la confirmación de que, si esta innovación despega y se extiende como las películas porno en 2D, serán varias las repercusiones que tendrá, no sólo en el individuo, sino también y especialmente en la pareja.

Pero antes de detenerme en estos aspectos, me parece oportuno dar una visión más completa de lo que es el sexo virtual y de lo que es capaz.

Como ya sabes, el porno VR es una nueva forma de experimentar la pornografía, pasando de ser espectador de una película a ser protagonista de la misma: una verdadera experiencia inmersiva y de gran calidad como lo puedes ver en el porno VR en 8K.

Con las herramientas adecuadas (incluida una buena conexión) ya podemos sumergirnos en esta realidad, pero ¿cómo funciona?

Para empezar, debes saber que muchas de las películas porno que actualmente se pueden ver en las distintas plataformas pueden convertirse en porno en realidad virtual. ¿Cómo?

Hay varios paquetes de software que pueden crear, a partir de material 2D, un pseudo 3D que, aunque no sea de primera categoría, ofrece una buena película que puede darle una verdadera experiencia tridimensional. Obviamente nada como la experiencia inmersiva que sólo la realidad virtual puede dar, pero podría ser un buen comienzo.

Pero ¿cómo se llega al producto final? ¿Cómo se consigue el porno de 360°?

Ciertamente, la realización de películas de 180° o 360° es bastante diferente de la grabación de vídeos en 2D en muchos aspectos: veámoslos juntos.

En primer lugar, el equipo: cámaras, luces, objetivos, ¡nunca son suficientes! Se necesitan muchas para poder fotografiar el mayor número de perspectivas posibles y así poder garantizar una visión panorámica. La actriz o el actor (aunque de momento las películas que se hacen están destinadas principalmente a un público masculino) están, de hecho, rodeados de estos ojos tecnológicos, dispuestos a filmar cada mínimo detalle e instante.

Ya que los mencioné, diría que hay que seguir tratando con ellos, los protagonistas (pero no los únicos) de la película que se hace: los actores.

En el ámbito virtual su «trabajo» sufre cambios; es como si tuvieran que actuar de una manera nueva y diferente. ¿Por qué?

En lo que respecta a las películas actuales en las que participan un hombre y una mujer, todas las escenas deben estar rodadas de forma que la persona que vea la película se ponga en la piel del hombre y se sienta protagonista. Para conseguirlo, el actor porno pasa a un segundo plano, ¿qué significa eso? Para empezar, no está filmado en primer plano, nunca sabremos cómo es su cara: veremos la película desde su perspectiva, es decir, veremos parte de su cuerpo (por ejemplo, sus piernas si está sentado en un sofá) y a la actriz dura. Una cámara, de hecho, está colocada justo en su cabeza y esto es lo que la mujer tendrá que enfocar durante toda la filmación.

Si el hombre-actor, por lo tanto, se vuelve más pasivo, la mujer, por el contrario, tiene el control de la situación: es ella quien promulga y enriquece la trama de la película (striptease, felación…), marcando momentos y tiempos.

Lo más difícil podría encontrarse en tener que «actuar», recordando siempre no mirar a los ojos del actor porno que tienes delante, sino a la cámara, siempre y sólo a la cámara. Precisamente, una vez puestas las gafas de realidad virtual, el espectador puede sentirse implicado, como si la actriz estuviera allí mismo, frente a él, disfrutando plenamente de la perspectiva en primera persona que subyace a la experiencia virtual.

Otro aspecto importante es el montaje de la película: optimizar y dar fluidez a todos los fotogramas es más difícil y requiere una gran habilidad. Esto se debe precisamente a la naturaleza tridimensional del propio material: basta con que un pequeño error corte el vídeo una fracción de segundo antes de lo debido para que el espectador perciba que algo va mal.

Quienes han tenido la oportunidad de sumergirse en el porno en realidad virtual han quedado realmente satisfechos y, al hablar de su experiencia, también aportan algunos datos interesantes.

Según estos «afortunados» experimentadores, los nuevos vídeos duros tienen una duración media más corta que los 2D: no se trata de vídeos de varias horas de duración, sino de vídeos de unos cinco minutos que, al ser muy inmersivos, no harían sentir nostalgia por los clásicos 2D. Este aspecto también se debe al hecho de que una película en 3D tiene un peso muy superior en MegaBytes que las películas canónicas, pero, seguramente, en el futuro tendremos la posibilidad de películas cada vez más ricas, encontrándonos envueltos en verdaderos guiones.

Pero como se llega al producto final como se consigue el porno de 360

Otro aspecto importante tiene que ver con el argumento del mismo, que de momento se basa en unas pocas escenas que hacen que los vídeos sean muy similares: es la mujer la que hace un striptease, la que intenta seducir y excitar al hombre y la que, en definitiva, lleva las riendas del juego. Además, hay que tener en cuenta que las películas que se realizan no están destinadas a todo tipo de usuarios: las fantasías homosexuales, lésbicas o incluso femeninas aún no tienen cabida en esta realidad virtual, que está pensada sólo para hombres heterosexuales, pero no cabe duda de que el porno en realidad virtual está en sus inicios y que, si se pone de moda, se desarrollará en múltiples direcciones, satisfaciendo todas las fantasías. Actualmente, ya está atrayendo e interesando a muchos, aunque, al mismo tiempo, está suscitando polémica y oposición.

Todo está en pleno desarrollo, aunque, antes de que este mundo pueda despegar realmente y los usuarios empiecen a preferirlo al porno en 2D, todavía tendrá que pasar algún tiempo: las gafas acaban de aterrizar en el mercado de masas y no todo el mundo tiene terminales o smartphones capaces de soportar este tipo de vídeos ni quiere intentar sumergirse en esta realidad, lo que lo convierte en un servicio de nicho y caro (a partir de 500 euros).

Hay dos últimas cosas que invitan a la reflexión y de las que pronto les hablaré:

la primera, es que ya hay juegos en el mercado, incluso sociales, que permiten experimentar la sexualidad virtual: no sólo el autoerotismo vivido en primera persona, sino también la posibilidad de crear avatares siguiendo los propios gustos y hacerlos interactuar con los creados por otros usuarios. Una especie de Second Life sexual, donde la trama es creada por los propios usuarios que se inspiran en su propio autoerotismo;

la segunda, es la posibilidad de que el porno virtual se acompañe de dispositivos de retroalimentación táctil, que se están desarrollando y difundiendo cada vez más para hacer la experiencia aún más inmersiva y realista (consoladores y dispositivos de masturbación que permitirán a los usuarios no sólo ver, sino también sentir) para involucrar los 5 sentidos.

Espero haber conseguido daros una visión más completa y detallada de lo que es esta realidad virtual del porno para que pronto podamos abordar algunas de las cuestiones de pareja relacionadas con ella.