
Dos empresarios, que se ganan la vida vendiendo artículos sexuales virtuales como ropa y juguetes dentro de Second Life, están demandando a los creadores de los juegos porno VR por permitir que esto suceda. Kevin Alderman o, en Second Life, ‘Stroker Serpentine’ afirma que sus productos sexuales se encuentran entre los productos virtuales más populares comercializados dentro del juego y alega una infracción de los derechos de propiedad intelectual.
Las disputas dentro del mundo virtual como Second Life están aumentando. La analista financiera Piper Jaffray estima que los ciudadanos estadounidenses gastarán $621 millones en mundos virtuales; el mercado de Asia se estima en más de $5 mil millones…
