
No en vano se llama Oculus Rift 2. El Oculus Rift S, presentado con motivo de la Game Developers Conference (GDC), celebrada en San Francisco, fue objeto de una presentación de la filial de Facebook, que amplía un poco más su oferta de dispositivos virtuales. Gafas de realidad: Oculus Rift, Oculus Go y pronto Oculus Quest. Sin revolucionar tampoco el género.
Vayamos directamente al meollo del asunto: el Oculus Rift S es una de las gafas para porno en realidad virtual. Este modelo necesita estar conectado a una computadora para funcionar, el mismo sistema que se observa en Oculus Rift. En este caso, basta con una conexión cableada realizada mediante un único cable. A diferencia de Oculus Quest y Go, este nuevo producto está equipado con una pantalla LCD de 2560 x 1440 píxeles, en comparación con una pantalla OLED de 2160 x 1200 píxeles del Rift. Una diferencia que le permitiría mostrar un 40% más de píxeles, según el sitio especializado UploadVR.
Oculus Insight, un prometedor de avances tecnológicos
Por otro lado, cabe esperar colores menos vivos y negros menos profundos, culpa del uso del LCD, cuyo sistema de retroiluminación no proporciona la misma intensidad que el OLED. Cabe destacar también una pequeña caída en la frecuencia de actualización en comparación con el Rift: 80 Hz frente a 90 Hz. Sin embargo, los equipos de la compañía han integrado una generación completamente nueva de lentes y el mismo sistema de audio observado en Oculus Go. Sin embargo, se ha comunicado el campo de visión.
Una de las novedades más importantes de Oculus Rift S es su capacidad de funcionar sin un sensor externo. Para ello, el grupo integró su sistema interno de seguimiento de adentro hacia afuera llamado Oculus Insight, que optimiza la espacialización del espacio al determinar instantáneamente una zona de juego. Por lo tanto, el usuario ya no tiene que instalar una o más balizas antes de iniciar una experiencia inmersiva. Bastante práctico.
El Oculus Rift S cuenta así con cinco cámaras internas dedicadas a rastrear el movimiento: dos en la parte delantera, una en cada lado y una última en la parte superior de la gafa. También tenga en cuenta la presencia de un nuevo sistema de fijación inspirado en el del PSVR. ¿Por qué? Porque el diseño de los auriculares se diseñó en colaboración con Lenovo (también posicionado en realidad virtual con Lenovo Explorer), que compró los derechos de licencia a Sony en octubre del 2019.
Oculus Rift S: precio y disponibilidad
Otra novedad: la tecnología Passthrough+, gracias a la cual el usuario puede acceder a su entorno real, en blanco y negro, a través de cámaras. No es necesario, por tanto, quitarse las gafas para volver a la realidad. La firma californiana también se ha mostrado conservador en cuanto al diseño de sus controladores Oculus Touch: son exactamente iguales a los de los Quest. Por tanto, el anillo que los rodea está orientado hacia el jugador y ya no hacia el exterior. La distancia interpupilar se ajustará directamente desde la interfaz y ya no mediante un dial.
Finalmente, Oculus Rift S debería beneficiarse de la biblioteca de contenido de Oculus Rift en el momento del lanzamiento. Un lanzamiento previsto para la primavera a un precio de 399 dólares, o 449 euros en Europa.
