
No es raro ver al sector de la pornografía de porno para Oculus Quest 2 y otras gafas aprovechar una novedad tecnológica antes que los demás. Después del streaming, los objetos conectados y la realidad virtual, ha llegado el momento de la inteligencia artificial (IA) generativa. La muy popular actriz estadounidense Riley Reid puede dar fe de ello: en octubre pasado, lanzó en línea un “clon” de sí misma impulsado por inteligencia artificial.
Desarrollado por la start-up Clona AI, cofundada por la estrella, puede conversar automáticamente con los internautas sobre diversos temas. Riley Reid le dice al sitio de noticias independiente 404 Media que este chatbot consumió cientos de horas de videos, podcasts y entrevistas en las que ella aparece para imitar su comportamiento lo más fielmente posible y no decepcionar a sus fans.
Hay un mercado enorme
Hay que decir que esta tendencia comenzó con la estrella de las redes sociales Caryn Marjorie. El pasado mes de mayo, el popular creador de contenidos de Snapchat pidió a la empresa Forever Voices que desarrollara CarynAI, un sexy chatbot por un dólar el minuto.
Desde entonces, el concurso se ha inspirado y Forever Voices, tras la detención de su jefe en octubre, dejó de operar. La ex actriz porno Adriana Chechik, que también había colaborado con la start-up, se quedó sin una IA funcional. No quiso responder a las preguntas de Usbek & Rica, pero su agente sugiere que se está preparando otro chatbot.
Por su parte, Caryn Marjorie también se recuperó. Su robot conversacional fue adquirido en octubre por BanterAI, que lo convirtió en una especie de contestador telefónico inteligente. Y esta transición de lo textual a lo oral no es trivial: La startup estadounidense está desarrollando buzones de voz con tecnología de inteligencia artificial, tanto para personas influyentes como para el mundo empresarial. Por ejemplo, el consultorio de un dentista puede automatizar la programación de citas equipándose con una centralita virtual.
El hecho es que son las lujuriosas inteligencias artificiales, aquellas que susurran palabras obscenas y envían mensajes de texto sin rodeos, las que determinan el éxito del marketing de estas nuevas empresas. «Existe un mercado enorme para estas mujeres sexys y atractivas», reconoce Maggie Sin, jefa de MyCompanions.ai. Lanzada en octubre, esta start-up moviliza los principales modelos lingüísticos de OpenAI y Eleven Labs para desarrollar, según las características de los influencers asiáticos, una IA más o menos erótica.
Algunas de ellas incluso son presentadas como “novias sexys”, con el objetivo de combatir la llamada soledad masculina en línea. La estadounidense Amouranth también fue criticada por aprovecharse de esta situación, a lo que respondió que su IA podría tener precisamente un efecto “terapéutico” en sus usuarios.
En cualquier caso, esta tecnología no será adoptada por actrices porno de los sitios de porno VR como SexLikeReal, VR Porn, etc y personalidades francesas en plataformas de contenidos eróticos, según Khalamité. Aunque no se cierra definitivamente esta puerta (“si la tecnología evoluciona, será un proyecto”, afirma), la lionesa cree que el público francés, un tanto anticuado, no sería sensible a ello: “Yo Creo que los franceses quieren hablar con personas reales y no con robots. »
