
La más famosa gafa para porno en realidad virtual es Oculus Rift, gracias en parte a la campaña de financiación popular lanzada en el sitio Kickstarter (que luego fue adquirido por Facebook), pero ahora hay tantas gafas de VR, las gafas de realidad virtual, que han sentado las bases para convertirse en el objeto tecnológico de los próximos años. Tanto es así que, hasta el presidente de los Estados Unidos, Barack Obama, y la canciller alemana Angela Merkel, en una visita a una feria en Alemania, probaron las gafas VR, entre los disparos de los fotógrafos.
Sexo y videojuegos los sectores que atraen
Las posibles aplicaciones son dispares, al menos en potencia, como la asistencia a ancianos o niños a distancia, la simulación del vuelo de un pájaro, la maniobra de robots militares y la construcción de entornos arquitectónicos inmersivos. Pero, sin duda, los sectores que ya están impulsando los pedidos de los próximos modelos son los videojuegos y el porno, como suele ocurrir con las nuevas tecnologías. En el primer caso, se trata de las Oculus Rift que ya están arrancando con un mando de xbox asociado que puede contar con algunos juegos diseñados específicamente para este uso, mientras que en el frente de la industria del sexo se están moviendo muchos, como el estrambótico traje sexual de realidad virtual, un artilugio para simular una experiencia sexual completa con “tacto” que se combina con las gafas de VR. Al igual que ya existe un sitio porno dedicado, virtualporn360, especializado en vídeos de realidad virtual para usar con Oculus Rift. Por tanto, el interés de las empresas en el nuevo capítulo de la realidad virtual es evidente tanto por los grandes nombres que están apostando en el sector, como por el amplio abanico de precios y, por tanto, de objetivos potenciales que ya están en el mercado o lo estarán en los próximos meses. Van desde unas decenas de euros para la Google Cardboard, hasta 799 dólares para la Htc vive.
Los mejores modelos
Veamos algunos de los modelos y sus características, analizados por los expertos del sitio de la industria estadounidense, Heavy. El Oculus Rift, el más esperado de todos, se presentó con un precio público de 599 dólares (699 euros en Europa más gastos de envío), desatando bastante polémica, ya que, durante la fase de desarrollo, los creadores habían aventurado un precio mucho más bajo, en torno a los 350 dólares. Tiene una pantalla de gran calidad, y se apoya en un pad para jugar. Según Heavy, es el mejor producto, seguido del Samsung Gear VR, que se basa en una tecnología bastante diferente, pivotando sobre los mismos smartphones de Samsung que se colocan dentro de la máscara y se utilizan a través de aplicaciones especiales. Las ventajas son el coste (99,99 dólares) y su relación con la calidad, no excelente pero sí buena. Las desventajas son la necesidad de utilizar los smartphones y accesorios del fabricante, y que la experiencia final no es tan inmersiva como la de los de gama media.
Gafas de Google: baratas y de cartón
Características similares a las del otro producto que pretende captar a los curiosos dispuestos a gastar poco, la Google Cardboard, que encontramos a 16,99 euros en Amazon, y que consiste en un soporte de cartón, sobre el que montar el smartphone para ser utilizado con el software adecuado. En el tercer puesto del ranking de Heavy se encuentra el modelo más caro del mercado, el Htc Vive (aún en fase de reserva), 799 dólares, que se corresponde con una resolución de alta calidad, una cámara que encuadra el entorno circundante y permite superponerlo a la visión principal dentro de la pantalla, y un sensor de movimiento colocado en la gafa, que junto a dos sensores a colocar en el entorno en el que se está, permite una experiencia de movimiento decididamente superior a la media. La gafa Playstation VR, con un precio de 399 dólares y la posibilidad de poner en funcionamiento la tarjeta gráfica de la marca para explorar mundos virtuales y videojuegos especialmente diseñados, pretende ser el punto intermedio adecuado entre la calidad de gama alta y los precios asequibles para un target de gama media.
¿Regalo del futuro o burbuja tecnológica?
Los modelos en el mercado ya han superado la decena, y se añadirán más. Queda por ver si esta tecnología se convertirá en un mercado de masas (empezando por precios más asequibles) o si acabará siendo una burbuja, como los primeros cascos de realidad virtual que se volvieron locos en los años 90, antes de caer en el olvido.
