
Es posible que hayas oído hablar del proyecto iniciado por Palmer Luckey y su Oculus VR, un periférico que sueña con revolucionar la forma de concebir el entretenimiento con juegos de sexo en realidad virtual. Hablamos de las Oculus Rift, un sistema que parece hacer realidad por fin nuestro sueño de realidad virtual. Numerosos proyectos de software están vinculados a ella, así como implementaciones en títulos de éxito como Skyrim, Crysis y Half Life 2.
Por tanto, era sólo cuestión de tiempo que alguien decidiera poner en marcha un título erótico, basándose en el interesante potencial del periférico. Y, de hecho, ¡nos sorprende que hayan tardado tanto! Wicked Paradise se fija el ambicioso objetivo de excitar al usuario a través de una experiencia mucho más madura y profunda que los clásicos «juegos» porno. En efecto, el erotismo es algo que va más allá de hombres y mujeres desnudos, y por eso Jeroen Van den Bosch, responsable de la start-up que está detrás del proyecto, cita Mass Effect como ejemplo. El apego a los personajes que consigue desatar la serie hace que las famosas «escenas de amor» sean mucho más intrigantes que las banales películas pornográficas, según él, y pretende crear este tipo de vínculo virtual con su Wicked Paradise, empujando hacia el material para adultos gracias también a las interacciones solo posibles a través de las Oculus Rift y la avanzada tecnología del software con el que se está trabajando.
En la página del desarrollador se puede encontrar una interesante entrevista y otros detalles sobre este proyecto que, al margen de chistes fáciles, podría resultar algo más que una evolución del porno clásico, a la vista, por ejemplo, de los comentarios de la comunidad de discapacitados, que ya ha alabado las ideas propuestas por Wicked Paradise.