Y si el sexo virtual es mejor que el real

Al parecer, durante la Adult Entertainment Expo 2016 de Las Vegas, eso es todo lo que se miraba. En el pabellón de Holofilm Productions, la maravilla eran unas gafas virtuales de 99 dólares que, conectadas a Holo Girls en sus PC, permitían a los espectadores materializar ante sus ojos a las chicas de sus sueños y «sentirse parte de la acción», como dijo con entusiasmo Anna Lee, la presidenta.

Así, el sexo virtual (que específicamente no coincide con el sexo delante de una webcam) se reveló en toda su potencia.

Después de años teorizando sobre cómo sería posible hacer el «amor» con un compañero virtual, por no hablar de las producciones cinematográficas que nos han proporcionado valiosas pistas: de Total Recall a Demolition Man.

Si la fantasía se convierte en realidad, se rompe un tabú y otro se acerca peligrosamente: ¿y si el sexo virtual llegara a ser mejor que el real? No te preocupes, esta vez no. Llegar al sexo con robots (o al menos con dispositivos virtuales) llevará aún mucho tiempo (aunque ya existen los primeros prototipos).

En concreto, Holo no ha hecho más que explotar la tecnología de gafas para porno en realidad virtual como Oculus Rift, esas grandes gafas que nos permiten tener una visión inmersiva de la escena. En la práctica, una vez compradas las gafas y descargado el programa Holo Girls, se hace clic en Hologirlsvr.com y se inicia el recorrido. La página es, por así decirlo, explícita y el menú es abundante en opciones, incluidos artistas y decorados «especiales».

Así, en 40 años de evolución, desde el disfrute en los cines del recuerdo de Fellini, hasta el hogar con el VHS primero y el DVD después, el mundo del entretenimiento para adultos continúa su revolución «líquida», primero con el porno online y ahora con las experiencias «inmersivas». Un paso más hacia escenarios futuristas de sexo virtual que en el futuro cuadrarán el círculo combinando estímulos visuales y táctiles.

En la galería algunos visores 3D para smartphones y consolas que servirán para explorar el mágico mundo del sexo virtual.