
Desde el 2016, la realidad virtual ha ido creciendo gracias a dos factores principales que generan la misma cantidad de dinero: los videojuegos y las películas pornográficas. Esta observación la hizo la empresa SexLikeReal, especializada en la distribución de películas para adultos, tras analizar las distintas estadísticas de su web y la de Steam.
El youtuber Pierre Croce habló de este fenómeno en el 2015, en un vídeo en el que lo invitaban a los estudios de Marc Dorcel para probar el porno en realidad virtual. Gracias a las estadísticas publicadas por SexLikeReal, sabemos que 6000 videos pornográficos de VR han recaudado casi $50 millones desde el 2016.
Por el lado de los videojuegos, la plataforma Steam había filtrado sin darse cuenta, datos recopilados por los cuales sabemos que cerca de 480 juegos porno VR han recaudado nada menos que 50 millones de dólares, también, desde el 2016.
Entendemos entonces que la realidad virtual se ha vuelto más democrática gracias a dos grandes pilares, los videojuegos y la pornografía. Ambos sectores de actividad están en auge y es normal que las nuevas tecnologías se sirvan de ellos para hacerse un hueco en el mercado.
Sin embargo, notamos que Sony u Oculus rechazan el uso de sus gafas de realidad virtual para ver películas pornográficas. E incluso con estas limitaciones, la pornografía en la VR logra llegar a los clientes.